A diferencia de un perro que mediante la expresión facial puede transmitirnos mucha información, tu gato tratará de comunicarse contigo mediante posturas corporales y movimientos con la cola, las orejas y los ojos. Estos movimientos te darán información sobre lo que están sintiendo.
Si quieres saber más acerca del significado de las posturas que adopta tu gato, te animamos a seguir leyendo este artículo.
La forma que tiene tu gato de demostrar su estado de ánimo es a través del lenguaje corporal. Para ello, deberás fijarte en la posición que adopta su cuerpo, los ojos, las orejas y la cola.
Además de la posición, deberás tener en cuenta también el contexto, ya que, por ejemplo, un gato con la cola levantada en una situación tranquila puede indicar que está contento y que quiere interactuar, pero en una situación tensa también puede indicar que el gato está a punto de atacar.
Para interpretar el lenguaje de tu gato, deberás prestar atención a todas estas señales en su conjunto para saber qué es lo que realmente quiere o siente tu gato.
Ahora que ya sabes en qué partes del cuerpo de tu gato fijarte, vamos a describir los diferentes estados de ánimo que puede tener tu gato y qué posturas adopta en cada uno de ellos para que puedas reconocer cómo se siente en todo momento.
Si tu gato se siente feliz y relajado, te lo demostrará con su cuerpo de las siguientes formas:
En muchas ocasiones, tu gato puede estar preocupado o estresado, por ejemplo, cuando recibes visitas en casa. Tu gato te hará saber que está estresado de la siguiente forma:
Si has notado que tu gato adopta esta postura de forma frecuente, debes proporcionarle un lugar seguro donde retirarse. Generalmente, a los gatos les gusta ponerse en lugares elevados donde puedan mantener el control de la situación.
Si tu gato se siente amenazado, adoptará una postura en la que intentará hacerse lo más grande posible para intimidar. Esta postura la logra:
A esta postura también se la conoce como “postura de gato de Halloween” y con ello tu gato te está diciendo que no te acerques a él. Además de la posición del cuerpo tan característica, verás que mantiene la cola erguida y tensa, los bigotes apuntan hacia delante, tiene las pupilas dilatadas y las orejas hacia los lados o hacia atrás y puede emitir bufidos o maullidos con la intención de alejar al objeto amenazante.
Recuerda que a los gatos no les gusta pelear y por todos los medios, intentarán evitar la confrontación. Con esta postura, lo que están intentando es que la amenaza se aleje, pero si no lo consiguen, entonces pueden llegar a atacar.
Si observas el lenguaje corporal de tu gato y aprendes lo que quiere decir, podrás saber qué está sintiendo tu gato con tan solo mirarlo, lo que reforzará vuestro vínculo. Entender la perspectiva de tu gato hará que puedas satisfacer sus necesidades y que en resumen viva más feliz.
Ahora que ya sabes el significado de las posturas de tu gato y eres capaz reconocer si tu gato está triste, contento o estresado mediante las posturas corporales, es el momento de observar y entender lo que te está diciendo. Entender a tu gato te ayudará a satisfacer sus necesidades y a reforzar vuestro vínculo.
Publicado originalmente el 4 de febrero de 2024
¿Qué nos dicen las posturas de los gatos?
La forma que tiene tu gato de demostrar su estado de ánimo es a través del lenguaje corporal. Para ello, deberás fijarte en la posición que adopta su cuerpo, los ojos, las orejas y la cola. Además de la posición, deberás tener en cuenta también el contexto.
¿Qué significa que mi gato duerme al lado mío?
Si tu gato decide dormir contigo, significa que se siente protegido contigo. Tanto dormir a tu lado como un parpadeo lento son una señal amistosa que indican que tu gato se encuentra relajado y confía en ti.
¿Qué significa que mi gato eche las orejas hacia atrás?
La posición de las orejas nos da muchas pistas acerca de lo que siente tu gato. Una posición de las orejas hacia atrás o hacia los lados indica que tu gato puede estar enfadado, tener miedo o sentirse estresado.
¿Cuál es la posición de un gato enfermo?
Por lo general, un gato que no se siente bien tiende a esconderse, a acurrucarse en forma de bola y a mantener las orejas pegadas a la cabeza. Además, bajan su ritmo de actividad considerablemente para conservar energía.