Es probable que hayas observado la preferencia que tiene tu perro por dormir la siesta después de comer. Seguro que te has preguntado acerca del proceso digestivo en los perros y te ronda por la cabeza la duda de cuánto tarda un perro en hacer la digestión. Para disipar todas las dudas e interrogantes al respecto, en este artículo daremos las claves sobre el proceso de digestión.
Como en el caso de otros animales, la función del aparato digestivo es la de romper los alimentos para que el organismo pueda absorberlos y aprovechar sus nutrientes. Todo el material no digerido, el propio sistema se encarga de expulsarlo. Ahora bien, para saber cuánto tarda un perro en hacer la digestión, debemos tener en cuenta diferentes variables:
Además de estos factores, podemos establecer cuáles son exactamente los órganos que forman el sistema digestivo del perro y los tiempos que necesita cada uno para realizar su función:
La mejor hora para dar de comer a los perros puede depender de varios factores, incluyendo la rutina diaria del dueño, la raza y edad del perro, y cualquier recomendación específica del veterinario. Sin embargo, aquí hay algunas pautas generales:
Al igual que la hora, la cantidad de comidas de cada perro también depende de su edad y otros factores:
Ahora que ya sabemos cuánto tarda un perro en hacer la digestión no está de más repasar cuáles son los órganos que hacen posible este largo proceso.
En su cavidad oral, tu perro posee 42 dientes —10 más que tú—. Por el contrario, tiene menos papilas gustativas. Por esta razón apenas saborea la comida y se hace valer de los dientes para desgarrar y tragar rápidamente todo aquello que le pones en el plato. ¿Sabías que es un hábito heredado de sus antepasados salvajes que comían muy deprisa? Por este motivo, los perros no tienen la enzima alfa amilasa —los humanos sí—, es decir, su proceso de digestión no comienza en la boca, dado que la ausencia de la enzima no favorece la descomposición de ningún nutriente. Su saliva solo sirve para lubricar el alimento y ayudar a tragarlo y que pase por el esófago y pueda llegar al estómago.
Después de tragar el alimento, los músculos del esófago se contraen para favorecer los movimientos peristálticos que empujan el bolo alimenticio hacia el estómago.
¿Sabías que el estómago de tu perro es bastante amplio? Esa capacidad le permite ingerir grandes cantidades de comida en poco tiempo. En el estómago del perro se secreta ácido clorhídrico y pepsinógeno. La mezcla de ambos produce pepsina, una enzima que rompe las proteínas en fragmentos más pequeños. El estómago también realiza movimientos peristálticos que ayudan a mezclar el alimento con los jugos gástricos para favorecer la digestión.
Cuando las partículas de alimento alcanzan un tamaño de unos 2 milímetros ya forman una papilla, que recibe en nombre de quimo, que está lista para atravesar el píloro. Este esfínter separa el estómago del intestino. Conforme los trozos son más grandes, más tiempo tardarán en triturarse y llegar al intestino.
Aunque depende del tamaño del perro, este órgano suele medir entre 1,8 y 4,8 metros. La función del intestino delgado es absorber los nutrientes. Para ello, su interior está recubierto de vellosidades intestinales. Parecen las cedras de un cepillo que sobresalen de las paredes intestinales logrando aumentar la superficie de absorción.
La primera sección del intestino delgado es el duodeno, donde llega la bilis fabricada en el hígado. La bilis ayuda a romper las grasas. Al duodeno también llegan los jugos pancreáticos que ayudan a partir las proteínas, los hidratos y las grasas. Así, gracias a todas estas secreciones, a lo largo de todo el intestino delgado, los nutrientes se van absorbiendo.
Por lo general mide alrededor de 0,6 metros. Al intestino grueso llegan todas aquellas sustancias que no se absorben, como la fibra o los alimentos no digeridos. Estos restos salen del cuerpo del perro en forma de heces. En el colón, que forma parte del intestino grueso, se absorbe agua y electrolitos, como el sodio o el cloro. Una parte de la fibra del alimento será fermentada por las bacterias del colon que usarán una parte de las sustancias resultantes como alimento, y otra nutrirá a las células del colon. Lo que no se absorba saldrá con las heces.
Como has podido comprobar, el proceso de digestión es largo y complejo. Por eso, existen muchas variables que influyen en cuánto tarda un perro en hacer la digestión. Debes tener en cuenta que un alimento adaptado a las necesidades de tu perro y de su aparato digestivo, lo ayudarán a tener unas digestiones saludables y bienestar general. Los alimentos de Nature’s Variety no tienen conservantes ni colorantes artificiales; además, está formulado con ingredientes naturales que le encantarán a tu perro, como la carne deshuesada, un ingrediente también con mayor digestibilidad y calidad. ¡Ayúdalo a tener unas digestiones saludables!
Publicado originalmente el 27 de abril de 2021, actualizado el 28 de agosto de 2024
Sí, el tiempo de digestión puede variar según la raza del perro, así como otros factores como la edad, el tamaño, la salud general y el tipo de alimento que consume. Generalmente, los perros de razas pequeñas tienen un metabolismo más rápido y pueden digerir la comida más rápidamente en comparación con los perros más grandes.
Los cachorros tienen un metabolismo más rápido y necesitan comer con más frecuencia. Su tiempo de digestión es más corto, generalmente de 4 a 6 horas. Por otra parte, los perros adultos pueden tener una digestión más lenta y en perros mayores esto puede ser aún más evidente debido a la disminución de la eficiencia del sistema digestivo.
Sí, la dieta influye significativamente en el tiempo de digestión de los perros. Diferentes tipos de alimentos y su composición pueden afectar la rapidez con la que se digieren. Por ejemplo, los alimentos secos suelen tardar más tiempo en digerirse debido a su baja humedad y alta concentración de carbohidratos y proteínas. Por el contrario, los alimentos húmedos contienen un alto contenido de agua, lo que facilita una digestión más rápida, generalmente entre 4 a 6 horas.
Factores como el tipo de alimento, la cantidad, la condición médica del perro, su edad, su nivel de actividad o su estrés pueden afectar al tiempo de digestión normal de un perro. Si tu perro tiene problemas digestivos persistentes, es importante consultar con un veterinario para descartar condiciones médicas subyacentes y recibir recomendaciones dietéticas específicas.
Sí, generalmente, los perros de razas pequeñas tienen un metabolismo más rápido y pueden digerir la comida más rápidamente en comparación con los perros más grandes.
Sí, el nivel de actividad física afecta a la digestión de los perros. El ejercicio regular ayuda a mantener una motilidad intestinal saludable. La falta de actividad física puede ralentizar la digestión.
Identificar si tu perro tiene un problema de digestión lenta puede requerir observación cuidadosa y estar atento a ciertos signos y síntomas, entre ellos: vómitos frecuentes, regurgitación, heces anormales, flatulencia excesiva, distensión abdominal, disminución del apetito o pérdida de peso o malestar general después de comer. Si observas alguno de estos signos en tu perro de manera regular o persistente, es importante consultar con un veterinario.
La frecuencia de alimentación puede tener un impacto significativo en la digestión de tu perro. Alimentar con mayor frecuencia y en porciones más pequeñas puede mejorar la digestión, reducir el riesgo de problemas digestivos y contribuir a la salud general de tu perro. Siempre es una buena idea consultar con un veterinario antes de hacer cambios importantes en la dieta o el horario de alimentación de tu perro.
Sí, los alimentos secos generalmente toman más tiempo en digerirse debido a su baja humedad y alta concentración de nutrientes, mientras que los alimentos húmedos se digieren más rápidamente debido a su alta humedad.
Mejorar el tiempo de digestión de tu perro puede contribuir a su bienestar general y prevenir problemas digestivos. Para ello, asegúrate de que la comida de tu perro sea de alta calidad y apropiada para su edad, tamaño y nivel de actividad. Los alimentos con ingredientes de calidad son más fáciles de digerir. Además, proporciona una dieta equilibrada con la proporción adecuada de proteínas, grasas y carbohidratos. Evita los alimentos con demasiados rellenos y subproductos.
Los perros con problemas dentales, como dientes dañados o perdidos, pueden tener dificultades para masticar adecuadamente los alimentos. Esto puede llevar a que traguen trozos de comida más grandes, que son más difíciles de digerir. Además, la enfermedad periodontal puede causar inflamación e infección en las encías, lo que no solo afecta la capacidad de masticar, sino que también puede llevar a la propagación de bacterias desde la boca al torrente sanguíneo, afectando otros órganos y sistemas del cuerpo, incluyendo el sistema digestivo.
Sí, los suplementos digestivos pueden ayudar a la digestión de los perros. Los probióticos pueden mejorar la salud intestinal y la digestión al promover una flora intestinal equilibrada y las enzimas digestivas pueden ayudar a descomponer los alimentos más eficientemente y mejorar la absorción de nutrientes.
Mantener un registro de los síntomas y cualquier cambio en la dieta o estilo de vida de tu perro puede ser útil para ayudar al veterinario a hacer un diagnóstico preciso. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden ayudar a mejorar la salud digestiva de tu perro y prevenir complicaciones a largo plazo.