La relación entre perros y bebés puede ser maravillosa, pero requiere tiempo, paciencia y preparación. No te pierdas estos consejos y estrategias para preparar la llegada de un nuevo bebé cuando se tienen perros en casa.
La llegada de un nuevo bebé a una familia es un motivo de ilusión y alegría. Para tu perro, supone una oportunidad para tener un nuevo compañero de juegos, alguien a quien querer y proteger.
Para que la llegada de un bebé en casa sea una experiencia positiva para todos, sobre todo en un momento tan especial, es conveniente saber cómo dar los pasos necesarios para que tu perro conozca a tu bebé y se adapte a la nueva rutina en el hogar. Ten en cuenta que los perros son seres sensibles y pueden experimentar estrés ante cambios en su entorno. Por eso, es tan importante tomar medidas para que se sientan cómodos y seguros con la llegada del bebé.
Para tu bebé, compartir su infancia con el perro de vuestra familia puede ser una experiencia positiva que le aportará beneficios para su desarrollo cognitivo y emocional.
A su vez, los perros pueden asumir a los bebés como miembros de sus familias y, con una buena gestión, crean un potente vínculo entre ellos.
Para que la relación entre perros y bebés sea sólida, sus interacciones sean positivas y además se puedan prevenir situaciones desagradables o accidentes, se recomienda preparar la llegada del bebé al hogar siguiendo estos consejos:
Muy pronto, tu bebé empezará a ser más autónomo, se moverá por la casa y estará al alcance de tu perro. A veces, esto significa que tu bebé tendrá curiosidad por interaccionar o jugar con tu perro, lo que puede terminar en tirones de orejas o de cola, o que le meta los dedos en los ojos, lo que puede resultar incómodo.
Para que tu perro asocie estas actividades con un episodio positivo, introduce elementos agradables para él, como sus snacks. Puedes darle los Meat Bites 100% pollo o 100% pavo. También puedes probar a dejarle sus juguetes favoritos. Evita dejar a tu bebé sin supervisión cuando esté en compañía de tu perro para evitar sustos y accidentes.
Por otra parte, conviene habilitar zonas seguras en las que tu perro se pueda refugiar si los juegos, las risas o los llantos de tu bebé, que ya anda o gatea, le resultan estresantes. Estos rincones deben ser tranquilos y estar fuera del alcance del bebé o de otras personas para que el perro se sienta seguro y descanse cuando lo necesite.
A veces, los perros tienen reacciones ante los juegos de los bebés que interpretamos como una respuesta de juego, pero que en realidad son una forma de comunicar que necesitan espacio o calma. Las señales de calma son una forma de comunicación de los perros hacia otros perros o hacia las personas mediante gestos y posturas corporales.
De esta manera, hacen saber al otro si están dispuestos a jugar, si se sienten incómodos porque una situación les parece amenazante, o si están empezando a mostrar agresividad. Familiarizarse con ellas ayuda a interpretarlas y actuar antes de que un perro reaccione porque no se siente bien en un momento dado, como por ejemplo un bebé que quiere jugar con él riendo en voz muy alta, cuando el perro no quiere.
Los perros y los bebés pueden llegar a tener un vínculo muy sólido como miembros de la misma familia, si ponemos atención en que la experiencia sea agradable para el perro y protegemos al bebé de posibles accidentes que suceden por desconocimiento de las situaciones que estresan o incomodan a los perros. Anticiparse a los problemas ayudará a que la experiencia sea un éxito y tu perro y tu bebé sean los mejores amigos.
¿Cómo puedo preparar a mi perro para la llegada de un bebé?
Acostumbra a tu perro gradualmente a los nuevos sonidos y olores del bebé. Deja que explore la habitación del bebé y sus objetos, y familiarízalo con el olor del bebé llevándole alguna prenda usada por este.
¿Qué debo hacer el día que traiga a mi bebé a casa para introducirlo a mi perro?
Permite que tu perro reconozca y huela al bebé, siempre bajo supervisión y tomando precauciones para evitar saltos o movimientos bruscos que puedan dañar al bebé.
¿Cómo manejo el llanto del bebé para que mi perro no se asuste?
Asocia el llanto del bebé con experiencias positivas para el perro, como darle snacks o juguetes favoritos, para que el perro relacione el llanto con algo bueno y no se estrese.
¿Cómo puedo asegurarme de que la relación entre mi bebé y mi perro sea segura a medida que mi bebé crece?
Supervisa siempre las interacciones entre tu bebé y el perro. Introduce elementos positivos para el perro durante la interacción y establece zonas seguras donde el perro pueda refugiarse si se siente estresado.
¿Qué debo hacer si observo que mi perro necesita espacio o se siente incómodo con los juegos del bebé?
Aprende a reconocer las señales de calma y las posturas corporales de tu perro que indican que necesita espacio o está incómodo. Actúa antes de que el perro reaccione negativamente, creando un entorno más tranquilo o dando al perro su propio espacio.