
¿No sabes cómo conseguir que tu gato haga sus necesidades en su arenero? Es una situación más habitual de lo que crees. Esto suele suceder cuando un gato se está habituando al espacio y la rutina, o cuando todavía son pequeños. Para ayudarte en esta tarea a continuación te contamos algunos pasos y trucos para saber cómo enseñar a tu gato a usar el arenero.
La elección del arenero es clave. Según sus características estarás facilitando o complicando el acceso al arenero. Ten en cuenta los siguientes puntos antes de elegir un arenero:
Los gatos, para sentirse cómodos para hacer sus necesidades, deben tener un espacio suficientemente grande como para moverse o dar una vuelta sobre ellos mismos. Por eso debes asegurarte de que tu gato puede subir al arenero con facilidad y de que éste es espacioso para él.
A menudo es complicado escoger la arena adecuada para tu gatito ya que puedes encontrar muchos tipos diferentes en el mercado: la arena tradicional, de sílice, arena biodegradable…
Pero uno de los factores más importantes es, además de la textura, el olor. Hay arenas con perfumes que pueden provocar que tu gato se desoriente. En caso de no saber qué arena es la mejor puedes consultar a tu veterinario.
Hay ciertos aspectos que debes tener en cuenta para saber dónde colocarlo, una parte muy importante en el proceso de enseñar a un gato a usar el arenero.
Cuando coloques el arenero, enséñaselo de manera juguetona, remueve la arena con las manos y demuéstrale que es un lugar seguro. Las sensaciones positivas son muy importante para los gatos.
Si ya has utilizado todos los consejos y los métodos para conseguir enseñarle a tu gato a usar el arenero, pero él sigue sin hacerlo y ya supera las 4 semanas de vida, lo mejor que puedes hacer es acudir al veterinario. Que tu gato no aprenda a usar el arenero no tiene por qué significar nada, pero sí cabe la posibilidad de que tenga alguna dolencia: lo mejor es que el veterinario le haga un chequeo.