Si convives con un gato, seguro que te has preguntado por qué a veces muestra determinadas conductas que no logras entender. Si quieres conocer más sobre el comportamiento de los gatitos, vamos a proporcionar información para que puedas comprenderlo mejor.
En este artículo hablaremos sobre cómo se desarrolla el comportamiento de los gatitos, cómo interpretar sus señales de comunicación y comentaremos las necesidades medioambientales que debes proporcionar para crear un ambiente adecuado para tu gato.
El comportamiento de los gatitos está determinado por factores genéticos y de temperamento propios de cada individuo y por factores externos como el entorno y las experiencias. Durante el periodo de desarrollo del gato, los efectos del entorno son particularmente importantes, ya que tendrán repercusión en la conducta que muestre de adulto.
En los gatos debemos diferenciar tres etapas del periodo de desarrollo:
El comportamiento se desarrolla durante el periodo de socialización. Esto significa que lo que le suceda durante esta etapa a tu gato, tendrá efectos a largo plazo en el comportamiento que tendrá de adulto.
Las principales conductas que se desarrollan durante este periodo son: socialización, habituación a nuevos estímulos y situaciones, conducta de eliminación, rascado, conducta de juego, refuerzo y castigo. Vamos a profundizar en cada una de ellas para entender el comportamiento de los gatitos:
La socialización es el aprendizaje mediante el cual el gato se acostumbrará a tratar con otros gatos, con personas y con animales de diferentes especies.
Durante esta etapa, deberemos exponer al gato a diferentes estímulos (visuales, auditivos y olfativos) y situaciones como ruidos de electrodomésticos o el uso del transportín. Esta exposición debe ser gradual y utilizando refuerzos positivos como caricias o premios.
A partir de la 4ª semana de vida, los gatos empiezan a buscar lugares para depositar la orina y las heces. Durante esta etapa, deberemos proporcionar a nuestro gato bandejas de arena con características adecuadas (de tamaño, localización, tipo de arena, etc.) que le permitan adquirir unos buenos hábitos de alimentación.
La conducta de juego empieza a mostrarse a la 3ª semana de vida y debe mantenerse durante toda la vida del gato.
Al principio, este juego suele ser muy brusco y la intensidad disminuye a medida que el animal crece. Si los gatos no tienen suficientes juguetes u oportunidades de juego, redirigen la conducta hacia los miembros de la familia, y se crea una conducta de juego inadecuada.
Por este motivo, deberemos proporcionar juguetes (los que más les gustan son aquellos que se asemejan a presas) y rotarlos a menudo para que el gato mantenga el interés. También deberemos introducir su juego interactivo con todos los miembros de la familia.
La conducta de rascado es una conducta normal y necesaria de los gatos que se empieza a desarrollar en la 5ª semana de vida. Tiene una función de marcaje visual y olfativo, además de permitir afilarse las uñas.
Para prevenir problemas de rascado inapropiado, deberás enseñarle cómo utilizar el rascador.
La clave para educar a un gato es premiar las conductas apropiadas. Las conductas inadecuadas no deben ser nunca castigadas, si no que debemos ignorar al gato e intentar sustituirla por una conducta adecuada.
Algunas conductas que toleramos cuando los gatos son pequeños pueden tener consecuencias y ser problemáticas en animales adultos, como por ejemplo el juego brusco con las manos.
Además de conocer el comportamiento de los gatitos, deberemos reconocer la forma en que se comunican mediante señales visuales, auditivas, táctiles y olfativas.
Las señales visuales permiten comunicar el estado de ánimo e intenciones del gato. Las posturas corporales, el tamaño de las pupilas, la posición de las orejas y la cola y la piloerección son algunos ejemplos de comunicación visual:
La comunicación mediante sonidos la utilizan los gatos para comunicarse con otros gatos y con las personas. Existen tres tipos de sonidos:
La comunicación mediante el tacto nos proporciona información sobre la socialización con los otros gatos del entorno. Si dos gatos se frotan entre sí o se acicalan es una forma de vínculo social.
La comunicación olfativa en gatos es muy importante, ya que tienen muy desarrollado el sentido del olfato y captan señales desde mucha distancia. Algunas formas de comunicación olfativa se realizan mediante el marcaje con heces u orina o el rascado y el frotado contra superficies u otros gatos para la deposición de feromonas.
Será muy importante entender el comportamiento de los gatitos y reconocer todas estas señales para prevenir problemas de conducta y ofrecer mayor bienestar. Deberemos tener paciencia y asesorarnos por profesionales si nuestro gato muestra algún problema de comportamiento, ya que en muchas ocasiones son el resultado de un estrés crónico o de una falta de bienestar.
A continuación, hablaremos de qué podemos hacer para cubrir estas necesidades medioambientales creando un ambiente de bienestar para nuestro gato.
Para evitar problemas de estrés y de comportamiento de los gatitos, deberemos crear un ambiente felino saludable que consiste en proporcionar a nuestro gato:
Si queremos que el comportamiento de los gatitos sea bueno y disfruten de la mejor calidad de vida posible, deberemos conocer sus necesidades medioambientales y los patrones de comportamiento básicos, así como la forma en que se comunican para lograr entenderlos mejor.
Publicado originalmente el 28 de noviembre de 2023, actualizado el 10 de octubre de 2024
Los gatitos pequeños son juguetones, curiosos y llenos de energía. A menudo muerden, arañan y saltan. Es importante recordar que esto es un comportamiento normal para los gatitos y que están aprendiendo sobre el mundo a su alrededor.
Presta atención al lenguaje corporal de tu gatito para entender sus comportamientos. Por ejemplo, si tu gatito tiene las orejas hacia atrás y la cola erizada, significa que está asustado o enojado. Si tu gatito está frotando su cabeza contra ti, significa que está feliz y quiere mostrarte su afecto.
Hay muchas señales que pueden indicar que tu gatito te quiere. Por ejemplo, si tu gatito duerme contigo, te lame o te maulla mucho son señales de que se siente cómodo y seguro contigo.
Si tu gatito te muerde, es importante no gritar ni castigarlo. En cambio, debes decirle un "no" firme y apartar tu mano. También puedes redirigir su atención a un juguete. Con el tiempo, tu gatito aprenderá que morder no es aceptable.
Un gato de 2 meses es muy activo, curioso y juguetón. En esta etapa, está explorando su entorno, aprendiendo a cazar y perfeccionando sus habilidades motoras. Es común que muerda y arañe durante el juego, ya que está desarrollando su instinto de caza. También comienza a socializar con humanos y otros animales. Es importante proporcionarle juguetes y un entorno seguro para estimular su desarrollo y mantenerlo entretenido.
A los 3 meses, el gato sigue siendo muy activo, pero ya tiene más control sobre sus movimientos y empieza a mostrar más confianza y agilidad. Es más independiente, pero aún busca la compañía de sus cuidadores para jugar y explorar. Su comportamiento social se afianza, y puede mostrar una personalidad más definida. Es una buena edad para empezar con un entrenamiento más estructurado, ya que es receptivo a aprender nuevas cosas y establecer rutinas.